Más de la mitad de los españoles cree que el consumo es una herramienta eficaz para cambiar el mundo. Según datos de la OCU, los usuarios, (el 73%), damos cada vez más importancia a los aspectos éticos y ecológicos y los tenemos en cuenta a la hora de comprar. Pero la falta de información, el precio del producto, la accesibilidad o la dificultad para encontrar empresas responsables dificultan un consumo más sostenible.

 

Precisamente, contribuir en la lucha contra el cambio climático es uno de los principales retos a los que ya se enfrenta el comercio electrónico. ¿Cómo puede reducir el sector sus emisiones? Realizando envíos sostenibles y utilizando envases ecológicos. Optimizar las rutas de reparto, la conducción eficiente y la mejora de ratios de entrega al primer intento, son otras acciones eficientes para reducir el impacto ambiental que ya se están llevando a cabo.

La propia Amazon ha anunciado la compra de 100.000 camiones eléctricos (la mayor adquisición de vehículos enchufables jamás hecha) y su intención de cumplir el Acuerdo de París firmado por las Naciones Unidas y alcanzar las cero emisiones de CO2 para 2050.

No hay marcha atrás, ni en el crecimiento del eCommerce ni en la lucha contra el cambio climático y afortunadamente, pueden ir de la mano.