Son muchas las definiciones y aproximaciones sobre la red 5G. Vamos a intentar simplificarlas para que entendamos por qué el uso comercial y masivo de esta tecnología dará una nueva vuelta de tuerca a nuestra vida.

 

Estos son los requisitos que debe cumplir.

– Velocidad: 5G alcanzará tasas de 10 Gbps (10 veces más que los picos de LTE, de 1 Gbps).
– Capacidad: se espera que tenga entre 100 y 1000 veces más capacidad que 4G, un tema especialmente relevante para dar soporte a las aplicaciones de IoT y al coche conectado.
– Latencia: 5G tendrá una latencia de 2 milisegundos, 50 veces menos que 4G, lo que hace que sea más fiable que las redes anteriores, algo también especialmente relevante para las aplicaciones de IoT.

Algunos especialistas aseguran que esta generación de tecnologías tendrá repercusión en todos los sectores productivos con requisitos precisos para poder ofrecer soporte a aplicaciones como el Internet de las cosas (IoT), el coche conectado o las aplicaciones de e-health.

Y por supuesto ya las tiene en el E-commerce, ¿cómo?,  aquí unos ejemplos:
– El tiempo de respuesta de las redes se reduce y la facilidad de acceso a los sitios web aumenta significativamente, de ahí que el tráfico se incremente y que la experiencia del usuario sea más satisfactoria, lo que conlleva mayores ventas a través del móvil.
– La mayor rapidez en las descargas permite, por ejemplo, mayor definición en los vídeos y una óptima reproducción y simplifica el camino para el vídeo multicanal, los videojuegos avanzados y la realidad aumentada y virtual, con lo que eso conlleva para la experiencia usuario.
– Se espera, además, que la baja latencia tenga una alta incidencia en cuanto a la minería de datos, ya que la alta conectividad favorecerá que el teléfono se conecte con el Internet de las cosas, generando infinidad de datos más que bien utilizados por las marcas, brindarán una valiosísima información de cara a las segmentaciones y la articulación de las campañas, en pro de una (aún) mayor personalización.